«No se puede negar que tiene cierto tono apocalíptico» (Imagen: fotograma de la película ‘El día de mañana’)




  • Por Zona Henares

«Las previsiones indican que va a nevar en Madrid. La borrasca dejará unos 20 centímetros de nieve”. Así invierno tras invierno, alguno se salva pero pocos. Frase recurrente que, como en el cuento del pastor y el lobo, ha pillado a muchos, a todos, sin cadenas, sin sal y sin la maquinaria a punto.
Ni los más ancianos del lugar como Clara, que es vecina de San Fernando recuerdan haber visto una nevada así.

En la televisión se comparaba con la de 1971 pero no. Los jóvenes recuerdan la de 2009 que también impedía circular por algunas calles sobre todo en el Corredor del Henares, pero esto ha sido “demasié” como se decía en la época en la que se vendía un Renault 21 que, visionariamente, como algún rápido de mente ha hecho correr por redes sociales, llamaron “Nevada”.

Ya desde la noche del viernes parecía que nos habíamos trasladado a esa película, esa “americanada” llamada The Day after Tomorrow traducido en España como “El día de mañana”. Nuestras calles, salvando las distancias, se han convertido en un Nueva York sepultado por la nieve. No se puede negar que tiene cierto tono apocalíptico y más después del casi año que llevamos desde que apareciera en nuestras vidas la Covid19. Sí, eso que iba a ser “poco más que una gripe” (recurriríamos aquí otra vez al pastor y el lobo).

Pero los madrileños somos fuertes, los madrileños, que algunos dicen que parece que estamos gafados, nos ponemos nos esquíes y bajamos sin despeinarnos las calles de nuestras ciudades. Gran frase que también ha circulado: “Mira si somos chulos los madrileños que nos prohíben ir a la nieve y nos la traemos a la puerta de casa”. Se han marcado pistas en las calles de la capital. Y es que algunas zonas parecían Borreguiles.

(Foto: Esther B. Soto)

Menos mal que siempre nos queda la tranquilidad de nuestra UME. Esos militares cuyo Cuartel General está en la Base de Torrejón y que aparecen con sus uniformes negros y sus boinas amarillas donde se les necesita. Les ves y parece que ya todo está más controlado.

Por cierto, todo esto ocurre mientras sube el recibo de la luz, luz que no tienen en la Cañada porque algunos priorizan cultivar plantitas en sus casas.

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