Incendios, malezas descontroladas, alimañas, fiestas ilegales, okupas, cuchillos, pastillas, litronas vacías, restos de comida a medio pudrir, olor a heces,… y así durante 27 años (Fotos: Zona Henares)


  • L.R.A. | Coslada

Incendios, malezas descontroladas, alimañas, fiestas ilegales, okupas, cuchillos, pastillas, litronas vacías, restos de comida a medio pudrir, olor a heces, … Este es el día a día de la Casa Fantasma, una construcción decadente que lleva 27 años abandonada por culpa de un error urbanístico y al que ninguna administración le ha dado solución en todo este tiempo. 

“Tenemos una manguera larguísima que llega hasta la casa y, en caso de incendio, lo apagamos nosotros mismos”, ha admitido a Zona Henares la pareja de ancianos que vive pared con pared con este esqueleto de vivienda. Ellos ya han perdido la esperanza de ver solucionado un problema que les acompaña durante casi media vida: “Yo creo que esto no lo vamos a ver arreglado”, lamentan. 

La ‘Casa Fantasma’: un cuarto de siglo de calvario en El Cerro

Cuando te sitúas cara a cara con la Casa Fantasma, lo que se aprecia a simple vista es una vegetación descontrolada invadiendo una fachada con cuatro grandes ventanales, dos ventanucos y un ojo de buey presidiendo en lo alto. Las protestas vecinales lograron que, hace más de una década, la administración local tapiase la entrada más accesible. Un parche que, ni de lejos, logra evitar el tránsito ilegal de todo tipo de personas que cada día hacen de la Casa Fantasma su refugio. 

El pasado martes 18 de mayo, un grupo de vecinos accedió al interior de la construcción tras mucho tiempo sin atreverse a hacerlo. El acceso más sencillo es a través de la puerta del que debía haber sido el garaje de la casa. Un portón blanco, forzado y sujeto por un enclenque trozo de madera. 

“Esto está todavía caliente”, afirmó uno de los vecinos, nada más entrar en la casa. El panorama en el interior de la construcción es desolador. Un camastro construido sobre una puerta preside la estancia. Varias botellas de litro de cerveza vacías complementan unas paredes llenas de pintadas. Junto al camastro, un cuchillo de grandes dimensiones, restos de comida recientes y cajas y cajas de ansiolíticos (concretamente Tranxilium) del actual inquilino de la improvisada morada. “Aquí hay insectos, ratones y de todo”, admite otro de los vecinos, quien denuncia que el tránsito de okupas e indigentes es constante. 

En sus orígenes, hace casi tres décadas, la vivienda contaba con todo tipo de instalaciones. Hoy, el lugar que ocupaban los radiadores han dejado su espacio a agujeros en el suelo que los inquilinos de la fantasmagórica morada utilizan para hacer sus necesidades. 

Creemos que ya hemos tenido suficiente paciencia durante 27 años», Francisco Moreno, presidente de la Asociación de Vecinos de El Cerro

“Al piso de arriba, a no ser que os la queráis jugar, no se puede subir”, advierte un vecino. Las escaleras de acceso del garaje al resto de la vivienda han visto, con el paso de los años, como sus peldaños de madera han ido desapareciendo. Los han cortado y se los han llevado.   

“Creemos que ya hemos tenido suficiente paciencia durante 27 años: pedimos al Ayuntamiento que cumpla con su obligación de restablecer la legalidad urbanística”, reclama Francisco Moreno, presidente de la Asociación de Vecinos de El Cerro. 

Los vecinos salen de la estancia y cierran la puerta del garaje con resignación y una maderita. Alguien no tardará en quitarla para okupar la Casa Fantasma: un calvario que dura ya más de un cuarto de siglo.

(Vídeo: Telemadrid 18/05/2021)



Mascarillas Henares

¿Todavía no nos sigues en Twitter?



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *